Mostrando entradas con la etiqueta Literatura infantil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura infantil. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de abril de 2009

Los cuentos de literatura infantil y las tradiciones de la comunidad



Los cuentos de literatura infantil dirigida hacia los niños y niñas de Educación Inicial son de gran importancia porque enseñan valores, fomentan el lenguaje oral y escrito, y en este caso el desarrollo de pertenencia de su propia comunidad a través de la ilustración de cuentos que enfatizan las tradiciones y la cultura.

El docente de Preescolar debe estar consciente de ello, y narrar cuentos diariamente en su aula. Se sugiere incorporar los cuentos también como estrategias de aprendizaje cuando se estén realizando actividades especiales tales como la tradición del conejito de pascua, carnaval, y diciembre. Es muy divertido y los niños y niñas disfrutan aprendiendo de ello.
En este caso, se diseño un cuento corto dirigido a niños de 3 aňos. Tomando en cuenta la edad de los niños es importante que la historia este cargada de imágenes y la historia no sea tan larga debido al lapso de atención de estas edades.

Un conejito de pascuas travieso


Era domingo de Pascuas, y habían sonado las primeras campanadas de la iglesia. Todos los niños de la Colonia Tovar estaban muy contentos porque pronto iban a recibir sus huevitos de pascuas. Pero Pelusin era muy perezoso y solo quería jugar, jugar y jugar. Y se había olvidado de los pobres niňos. Ya los otros conejito de pascuas habían terminado sus huevos, los habían decorado. Motitas ya lo había terminado se fue a una fiesta en donde había bastante globos, torta de chocolate, y una rica gelatina. Pero a Pelusin no lo invitaron porque no había decorado los huevos.

Muy triste y acongojado, Pelusin se le ocurrió una gran idea. Como estaba tan picado, se dijo: voy decorar unos huevos totalmente diferentes, les pondré un toque de menta, y una buena dosis de chocolate. Sabia que en el bosque encantado se encontraban los mejores colores y en un rincón que el solo conocía el árbol que germinaba mucha fruta de cacao. Así que se puso manos a la obra. Y después de un arduo trabajo, los metió en su cesta para llevárselos a los niños. Pero se dijo: Se los voy hacer difícil a los niños porque estos huevos son muy especiales. Así que se los escondió en los lugares más difíciles de hallar.

Los niños a pesar de que no encontraban ni uno. Después de rondar y rondar por toda la plaza, encontraron en un rincón cerca del jardín, un huevo de chocolate grandísimo. Los niños con sus cotillones en la mano recogieron un montón. Se los había escondido en los jardines de la plaza, algunos en los jardines de los hogares de los niños, otros debajo de la cama de estos. Total, Pelusin se divirtió mucho a costa de los niños, pero lo que no sabe el, es que estos lo pasaron de lo mejor todavía buscándolo. Y colorín colorado, este cuento ha terminado.