
Todos los educadores sabemos a ciencia cierta, que el niño pequeño es un curioso por naturaleza. Esta curiosidad debe se un puente para que todo docente planifique y ejecute actividades de Ciencias y Tecnología en estas edades.
Pero, ¿cómo lo iniciamos? La incorporación de una mascota en el aula es una fuente de motivación para los niños. Estos aman los animales, y de allí puede partir un lindo proyecto de ciencias naturales. No solo se puede incorporar una pequeña mascota en el salón, también se puede incorporar unas plantas en un espacio del aula. Esto emociona mucho a los niños. Y si se le da responsabilidades de cuidarlas se emocionan cada vez más.
Actualmente vivimos en un mundo en donde la tecnología se presenta día a día. Pero la tecnología no se refiere exactamente al uso de instrumentos digitales. Es un concepto más amplio. Desde la antigüedad el hombre uso tecnología. Con la invención de la palanca, tijeras, martillos se incorporaron los primeros principios de tecnología. En el aula podemos iniciar principios tecnológicos como el uso de juegos de construcción ya sea con lego o tacos de madera. A través de estos juegos los niños pueden armar construcciones complejas e incluso donde se ve reflejado el concepto de plano inclinado que oímos tanto en nuestras clases de física.
La incorporación de la lupa es básica para desarrollar procesos de observación. Si se incorpora lupas en el aula, y se enseñan a los niños como usarlos se da un gran paso en actividades en ciencias.
Las actividades en ciencias no solo desarrollan procesos de observación sino también fomenta el aumento de vocabulario, y conceptos básicos tomando en cuenta su nivel de edad.
Hay que atreverse. Vivimos en un mundo en que el niño y la niña es cada vez mas despierto. Se encuentra bombardeado por la televisión e Internet. No podemos dormirnos los docentes. Dependiendo de las actividades innovadoras que realicemos en el aula, tendremos entonces una mayor calidad educativa hacia nuestros niños y niñas.


